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Semana Santa 2005
Papones,
tambores y
cornetas, pasos pero, sobre todo, mucha ilusión. Eso fue lo que vivió Santa
Lucía y sus gentes en esa semana, la semana grande de nuestro pueblo.
Después de un año de mucho trabajo y muchos esfuerzos comenzaba nuestra
Semana. Fue el obispo de León, D.Julian López Martín, quien leyó el pregón
el sábado 19 de marzo. Desde aquí nuestro agradecimiento por habernos hecho
tal honor. Pero sería un día después el Domingo de Ramos, cuando los
cofrades y todos los vecinos comenzamos a vivir más intensamente estos días
con la Procesión de la Pasión del Señor,
donde pudimos ver una
representación viviente de Jesucristo sobre una borriquilla.
Tras dos días
sin procesiones, aunque sí de intensa preparación, llegó el Miércoles Santo,
con la Procesión del Silencio, en la que los cofrades, acompañados por
nuestro párroco D. Joaquín y las autoridades locales y municipales,
desfilaron al son de un tambor, una corneta y unas campanillas. Un día
después, Jueves Santo. Tras el lavatorio de los pies en la Iglesia, los
papones con sus hábitos, capas y capillos volvieron a salir a la calle para
participar en la Procesión de Las Antorchas, en la que pudimos ver uno de
nuestros pasos, el Nazareno.
El gran día de
la Semana Santa de nuestro pueblo fue, sin lugar a dudas, Viernes Santo. A
pesar de que este año la lluvia no dejó que la procesión de La Flagelación
recorriera nuestras calles, Viernes Santo siguió siendo especial para
nosotros. Tras pasar toda
la tarde mirando al cielo para ver si llovía o no,
llegó el momento esperado. A las 21 comenzaba una de las procesiones más
bonitas, más emotivas, no sólo para nosotros, los cofrades, sino para todos,
la procesión del Encuentro. Este año era especial, no sólo por la
participación de la Banda de San Andrés de Rabanedo sino porque la Dolorosa,
espectacularmente adornada con velas y flores, fue pujada única y
exclusivamente por mujeres. 38 paponas, 10 de ellas de la cofradía de San
Andrés, ayudaron, sin lugar a dudas, a que esta procesión fuera una de las
mas aplaudidas. Fue el Encuentro entre la Dolorosa y el Cristo lo que más
emoción provocó suscitando extensos aplausos entre las personas allí
congregadas; los braceros y braceras bailaron sus pasos elegantemente al
son de nuestra agrupación musical, quien, una vez más, nos volvió a
demostrar su alto nivel.
Y así la
Semana Grande de Santa Lucía iba llegando a su fin. La Procesión de la
Resurrección en el Domingo de Pascua ponía punto y final a nuestra querida
Semana. Un día más las calles volvieron a llenarse para ver cómo en la
recién estrenada plaza de la Iglesia tenía lugar el encuentro entre la
Virgen, pujada por la Hermandad, y su Hijo, bailado por nuestros papones y
paponas. De este modo, decíamos adiós a la Semana Santa de 2005.
Desde aquí,
muchas gracias a todos. Gracias a los cofrades, a las autoridades, a
Protección Civil, a vecinos y visitantes y a todos aquellos que hicieron
posible que nuestro pueblo viviera un año más con gran esplendor e ilusión
la Semana Santa. Y aunque ésta haya llegado a su fin, la Cofradía, y sobre
todo la Junta de Seises, siguen trabajando para conseguir que la Semana
Santa de 2006 sea aún mejor que la de este año. Por ello, os esperamos en
Santa Lucía en la próxima Semana Santa. Seguro que nos superamos.
María García
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